A Jaime,
Que hoy cumples un añito. Nuestro hijo querido que tantas alegrías nos estás dando.
Jaime, que hasta hace unos meses has sido un bebé muy dócil. La noche que naciste te la pasaste despierto observando con atención la habitación del hospital y a mí, tu mamá, que me encontraba tumbada a tu lado también sin dormir y sin saber qué nombre dar al sentimiento que me producía mirarte.
Ese inicio por el mundo auguró el que está siendo el desarrollo de tu personalidad: un observador impasible, que procura estar en todo pero que tampoco se altera tan fácilmente con lo que ve. Todos los que te han conocido este año, de una manera o de otra, lo recalcan. A veces, por no perderte nada, te duermes con los ojos a medio cerrar. Cuando viajas en el carrito, la gente se sonríe cuando giras la cabeza bruscamente para seguir mirando algo que ha llamado tu atención, normalmente alguien. Eres descarado, pero el gesto es serio, como el de un científico ante un descubrimiento singular.
Tu mamá, que soy yo, se derrite por dentro aunque desde fuera mi expresión sea grave ya que desde que naciste convivo con una nueva preocupación que es la de que tú estés bien.
Últimamente, entre tus aficiones se cuenta la de los mandos a distancia. Para distancia la que dejas entre el mando y tu cara, apenas un par de centímetros, para escudriñar cada botón que aprietas como si se te fuera la vida en ello. Tu padre te ha apodado el técnico del aire acondicionado, y te viene al pelo.
Ahora, con el año, estás soltándote a andar. Es una tarea a la que te enfrentas con determinación, pero también con felicidad, pues yo ya no me acuerdo, pero debe dar mucho gozo ir adquiriendo nuevas capacidades. A veces, cuando estás cansado, volvemos al carrito y estiras tu bracito para pasear de la mano.
Te gusta montar en columpio, que te dejemos probar el helado, estar con otros niños y te vuelve loco la piscina.
Jaime, te queremos mucho, muchos: tus abuelitos, y tus tíos, Reggie y Christine, tus tías Amparo y Pilar, Dragos y Fátima, tus primitas...tanta gente a la que le alegras el ratito que estás con ellos.
Ojalá sigas creciendo así de contento y curioso, y qué ganas de seguir acompañándote por muchos años en esta aventura que es vivir.
Te quiere,
Tu mamá

